martes, 16 de marzo de 2010

Lo que le paso a Rubirosa con su Cenicienta


lunes 1 de marzo de 2010 (publicado nuevamente a peticion de algunos lectores)
Lo que me paso con mi Cenicienta

Todo lo que Cenicienta esperaba de mí, se lo ofrecían otros que estaban deseoso de tenerla.

Poco a poco, a fuerza de tener que dividirme entre mi trabajo y mi hogar, a fuerza de tener que vivir aquí y allá, tuvimos que vivir una vida separada que no solo puso distancia entre nosotros sino tanmbien algo mas terrible, llamado ausencia y separación y cuando eso pasa, lentamente se adquiere la costumbre de vivir sin su compañero, sin su doble, sin su eco y se daña cualquier amor.

Yo todavía estaba enamorado de ella, y un día cuando Cenicienta tuvo que salir a un viaje de estudio y me invito a que la acompañara. Yo estaba ocupado con mi trabajo y no pude hacer el viaje, mas tarde cuando llegó, la llamé y le dije que iba a ir a verla y me dijo, que era inútil que vayas, porque ella no quería verme. (todavía tu crees que Juan viene y encuentra)

Esto lo recibí como una bofetada, unos días después, Cenicienta me llamo y ella tenia razón, mis intentos de convencerla eran inútiles. Tuvimos una larga conversacion donde no hubo nada de escena donde el amor y la pasión se traducen en palabras violentas y gritos de ira. Lo que tuvimos fue una breve discusión, lenta y triste.

Yo me di cuenta que hacia algún tiempo que ella había notado que yo era muy dedicado a mi hogar y a mi trabajo, nada se le había escapado. Ella incluso llego a pintar un cuadro peor que el verdadero, ella llego a pensar que yo tenia otra distracción a la que yo le dedicaba el tiempo que le correspondía a ella. Me dijo que no me guardaba rencor. Que simplemente se daba por vencida. Y agrego. -Yo he esperado para decirte todo esto hasta que yo estuviera segura de mi, segura de que yo podría vivir sin ti, segura de que no me sentiría tentada a regresar a tu lado. Ahora que lo estoy, puedo decirte adiós, adiós mi príncipe...

Yo la escuché anonadado, estupefacto, sin reacción, sin contestación. Yo todavía la quería y estaba seguro de que ella me juzgaba mal, porque yo no tenía a nadie mas pero no me defendi, no busque excusa. Solo regrese a mi casa.

Ahora me pregunto yo, que hará ella si vuelvo a buscarla? Comprendera mi situación y me aceptara de nuevo o se mantendrá firme en su decisión por no saber que esta equivocada en cuanto a mi y por no saber que aun la quiero... Veré que hago.

Adapatacion tomada de la obra "RUBIROSA, mi vida como playboy"

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